Crea tu perfil con alias
Elige un nombre público, una foto que no te identifique si no quieres y completa la verificación de vendedores.
Crea tu perfil, publica tus prendas con fotos y precio, habla con compradores por chat y envíalas en un paquete neutro. Tú decides qué vendes, cuánto cobras y qué peticiones aceptas.

En un marketplace para adultos pensado para ello, donde tus prendas viven en un perfil con alias, hablas con compradores por chat y el pago queda registrado. En Feticheo creas tu perfil, pasas la verificación, publicas cada prenda con fotos, descripción y precio, y la envías en un paquete neutro cuando alguien la compra. Las apps de segunda mano generalistas no suelen permitir ni encajar con este tipo de venta.
Empezar a venderDesde tu primera publicación hasta el paquete en manos del comprador.
Elige un nombre público, una foto que no te identifique si no quieres y completa la verificación de vendedores.
Fotos claras, tipo, talla, tejido, días de uso y extras disponibles. Cuanto más concreta, mejor.
Resuelve dudas y acuerda cualquier petición especial antes de que el comprador pague.
Cumple exactamente lo acordado: prenda, días de uso y extras incluidos.
Bolsa cerrada dentro de un paquete neutro, sin referencias al contenido.
Las valoraciones de compradores satisfechos hacen que tu perfil venda más con el tiempo.

Los compradores deciden por lo que ven y lo que leen. Estos detalles marcan la diferencia.
En Feticheo tú fijas el precio. No hay una tarifa obligatoria, pero sí una lógica que usan la mayoría de vendedoras: un precio base por la prenda y un suplemento por cada extra.
El precio base depende del tipo de prenda, el tejido y el estado. Los extras, de lo que añades: más días de uso, fotos o un vídeo llevándola puesta, o una petición personalizada. Incluye siempre el envío en el precio o indícalo aparte para que no haya sorpresas.
Antes de publicar, mira qué precios tienen otras ofertas parecidas en la tienda. Empezar con un precio razonable y subirlo cuando tengas valoraciones suele funcionar mejor que empezar muy alto. Si todavía estás decidiendo dónde vender, comparamos las principales páginas para vender ropa interior usada.
Muchas primeras ofertas no se venden por detalles fáciles de corregir.
Una foto de catálogo o mal iluminada genera desconfianza. Fotografía tu propia prenda, con luz natural.
Sin talla, tejido ni días de uso, el comprador tiene que preguntar todo y muchas veces no lo hace.
Bizum o transferencias a desconocidos exponen tus datos y te dejan sin respaldo si algo sale mal.
Muchas empiezan en redes sociales o foros. Esto es lo que cambia en un marketplace especializado.
| Lo que importa | Redes sociales y foros | Vender en Feticheo |
|---|---|---|
| Encontrar compradores | Tienes que buscarlos tú y tu cuenta puede acabar bloqueada | Compradores que ya buscan ropa usada por categorías y perfiles |
| Cobrar | Bizum o transferencia, que pueden mostrar tu nombre real | Pago gestionado dentro de la plataforma |
| Si algo sale mal | Nadie revisa la incidencia | Soporte humano y revisión de incidencias |

Un buen envío protege tu privacidad y la del comprador, y deja una gran impresión.
Quien compra ropa usada suele interesarse también por otros artículos y contenidos.
Encaje, satén o algodón: cada estilo atrae a un comprador distinto.
El nylon y los calcetines usados tienen su propio público fiel.
Contenido digital sin envío físico, que puedes vender muchas veces.
Prendas o contenido a medida, solo si encajan con tus límites.
Los pagos y pedidos dentro de Feticheo dejan registro si surge una incidencia. Para vendedores nuevos, el primer retiro requiere alcanzar al menos 100 €.
Los retiros se revisan manualmente. En los primeros puede haber comprobaciones adicionales y, cuando hace falta, contactamos con compradores para confirmar que un pedido se ha entregado. Estas medidas forman parte del sistema de confianza; no son una promesa de ingresos.
Puedes vender con un nombre de perfil. La cuenta, los pagos, la verificación y los envíos pueden requerir datos privados, pero no se convierten en parte de tu perfil público. No prometemos anonimato absoluto: lee privacidad y discreción, pago seguro y verificación para conocer el proceso.
Lo que más se preguntan las vendedoras antes de su primera venta.
Lo más práctico es un marketplace para adultos especializado, como Feticheo, donde los compradores ya buscan ropa usada y el pago queda registrado. Las apps de segunda mano generalistas no suelen permitirlo y en redes sociales tienes que buscar compradores por tu cuenta.
Vender ropa interior usada entre adultos no está prohibido como tal. Debes cumplir las normas de la plataforma y, si se convierte en una actividad habitual, tus obligaciones fiscales. Para dudas concretas, consulta con un asesor.
Depende de tus precios, de cuánto publiques y de cómo cuides tu perfil. En el mercado se ven precios muy distintos según la prenda y los extras, pero Feticheo no garantiza demanda ni ingresos.
Lo decides tú. Hay quien ofrece un día de uso y quien ofrece días adicionales como extra. Indícalo con claridad en la descripción y cumple lo acordado.
Sí. Puedes publicar tangas, culottes, brasileñas o lencería como ofertas separadas en tu mismo perfil, cada una con sus fotos, talla, tejido, días de uso y precio. Así los compradores las encuentran en la categoría que buscan.
En una bolsa cerrada dentro de un paquete neutro, sin referencias al contenido, y en el plazo que hayas indicado. Si quieres más discreción, envía desde un punto de recogida.
El pago se gestiona dentro de la plataforma. Como vendedora nueva necesitas alcanzar al menos 100 € antes del primer retiro, que se revisa manualmente.
No. Tú decides qué vendes y qué peticiones aceptas. Puedes rechazar cualquier solicitud que no encaje con tus límites, sin dar explicaciones.
Crea tu perfil con alias, sube tus fotos y fija tu precio. Tú decides el ritmo.
