Señal de parada
Si la mascota no habla durante el juego, acordad un gesto o sonido claro para parar en cualquier momento.
El pet play es un juego de roles en el que una persona adulta adopta la actitud de una mascota y otra la de su cuidador o dueño. Te explicamos qué es, qué tipos existen, como el puppy play, por qué atrae y cómo vivirlo con respeto.

El pet play es un juego de roles consensuado entre personas adultas en el que una de ellas adopta el comportamiento de una mascota —un cachorro, un gatito o un poni, por ejemplo— y la otra actúa como su dueño o cuidador. Puede ser tierno, lúdico o formar parte de una dinámica de dominación y sumisión. El puppy play, en el que se interpreta a un perro, es la variante más conocida. Es siempre un juego entre humanos adultos y no tiene ninguna relación con animales reales.
Conocer los roles BDSMCada variante tiene su propio carácter, aunque todas comparten la idea de juego de roles.
Del otro lado está el handler, owner o cuidador, que guía, premia y cuida. Algunas personas viven el pet play como algo afectivo y relajante; otras lo integran en una relación de dominación y sumisión.

El pet play no tiene por qué ser sexual. Para muchas personas es una forma de desconectar, de jugar sin las responsabilidades del día a día o de recibir atención y cariño. Para otras forma parte de su vida erótica.
Lo que no cambia es la base: personas adultas, acuerdos claros y respeto por los límites.
Quienes disfrutan del pet play suelen explicar que les permite salir de su rol habitual y expresarse de una forma más simple, instintiva y juguetona.
Durante el juego, la «mascota» no tiene que tomar decisiones ni preocuparse de nada más que de jugar, obedecer o recibir atención.
La relación entre mascota y cuidador combina disciplina y afecto: premios, caricias, normas sencillas y mucha atención mutua.
En un contexto BDSM, el pet play encaja con la entrega de control: el cuidador marca las reglas y la mascota decide entregarse a ellas. Si te interesa esta dimensión, lee sobre los roles BDSM y la dominación.
Collares, máscaras de cachorro de cuero o neopreno, colas y orejas son parte del atractivo visual para mucha gente, también en fotos y contenido.
No hay una forma correcta. Estas son las diferencias más habituales.
| Lo que cambia | Afectivo y lúdico | Dentro del BDSM |
|---|---|---|
| Tono | Tierno, juguetón y relajado | Más disciplina, normas y obediencia |
| Sexualidad | Puede no haber ningún componente sexual | Puede formar parte de la vida erótica |
| Roles | Mascota y cuidador | Sumiso o sumisa y dueño o dueña |
Principios sencillos que comparte la comunidad.
Si la mascota no habla durante el juego, acordad un gesto o sonido claro para parar en cualquier momento.
Moverse a cuatro patas cansa. Rodilleras, superficies blandas y pausas frecuentes.
Un collar nunca debe apretar ni usarse para tirar del cuello. Debe poder quitarse al instante.
Al terminar, un rato de conversación y cariño ayuda a cerrar la escena con calma.
El pet play es un juego de roles entre humanos adultos que lo desean. No tiene relación alguna con animales reales y cualquiera puede salir del juego en cualquier momento.

El pet play suele empezar por una conversación.
En Feticheo puedes descubrir perfiles adultos interesados en el role play, el BDSM y la dominación, hablar en un chat BDSM privado o pedir contenido personalizado. Cada creadora fija su precio y decide qué acepta.
Lo que más se pregunta sobre este juego de roles.
Es un juego de roles entre personas adultas en el que una adopta el comportamiento de una mascota y otra el de su dueño o cuidador, siempre de forma consensuada.
Es la variante del pet play en la que una persona adulta interpreta a un cachorro. Es la forma más conocida y tiene una comunidad muy activa.
No necesariamente. Para muchas personas es un juego afectivo o una forma de desconectar; para otras forma parte de su vida erótica.
No. Es un juego de roles entre humanos adultos. No tiene ninguna relación con animales reales.
Es la persona que guía y cuida a la mascota durante el juego. También se habla de dueño, owner o cuidador.
Los más habituales son collares, máscaras de cachorro, orejas, colas, rodilleras y juguetes. Ninguno es imprescindible: lo esencial es el rol.
Puede formar parte del BDSM cuando incluye dominación y sumisión, pero también se practica como juego de roles afectivo sin ese componente.
En un momento tranquilo, explicando qué te atrae del juego y qué rol te gustaría. Empezad con algo sencillo y respetad un no como respuesta.
Descubre perfiles adultos del universo BDSM y del role play y habla con ellos antes de decidir.
